Medio Sostenible
Durante muchos años el modelo de crecimiento territorial en España ha sido un modelo propio de desarrollo insostenible. Con el uso masivo del automóvil se ha promovido las infraestructuras de transporte para una mayor accesibilidad y un proceso de urbanización que ha ido ocupando territorios extensos con asentamientos de muy baja densidad, produciendo la dispersión de la ciudad, la pérdida de biodiversidad, la distorsión del ciclo hídrico, la degradación de valores paisajísticos, un gran consumo de materiales, de agua y de energía y, con ello, una fuerte emisión de contaminantes atmosféricos. Además, el modelo de desarrollo económico de las ciudades conlleva un desarrollo industrial que tiende a la concentración espacial, aglutinándose en determinadas zonas las actividades contaminantes.
Otra característica acumulada a lo largo de las últimas décadas en nuestro país ha sido una práctica urbanística errónea: una mala gestión urbanística, caracterizada por un crecimiento desordenado de las ciudades, la desaparición de espacios de arquitectura popular y la ejecución de grandes proyectos de construcción en zonas de alto valor natural. En consecuencia, esto genera:
- Baja calidad del tejido urbano (pobre construcción, alta densidad de edificación, escasez de dotaciones y servicios)
- Incremento en los desplazamientos originando una dependencia del transporte, y sobre todo del automóvil privado

- Vertebración interna de las ciudades, basada en moldes de planificación y zonificación de corte funcionalista, generando una separación de usos del suelo muy radical (residenciales, comerciales, etc.), potenciando la existencia de zonas periféricas que se convierten en receptoras de usos que no se consideran deseables para la ciudad (vertederos, instalaciones industriales, etc.)
- Especialización de un gran número de ciudades como centros de servicios comerciales, administrativos, etc., que ha desembocado en una considerable especulación inmobiliaria
- El incremento del transporte motorizado y convirtiéndose en el principal agresor del ambiente urbano. A parte de la contaminación atmosférica que genera, existen otros aspectos negativos: problemas de congestión, aumento del ruido, crecimiento de carreteras y aparcamientos, etc.
- Degradación de las tramas urbanas históricas, generada por el tráfico de vehículos a motor, la contaminación atmosférica, el ruido, la acumulación de basuras en sectores abandonados, el incremento de la superficie ocupada por los complejos comerciales y una actividad turística excesiva
- Desplazamiento de los impactos ambientales fuera del perímetro urbano: el crecimiento de las ciudades se hace a costa de tierras ganaderas o de cultivo, de espacios naturales bien conservados o de áreas rurales
- Desconocimiento y actitud insolidaria del ciudadano, que no interpreta la fragilidad del medio ambiente
Consejos para una vida urbana sostenible
- La edificación debe fomentar la movilidad, colaborando en la reducción del uso del vehículo privado y apoyando los medios de movilidad sostenible: caminar, la bicicleta y el transporte público
- Conduciendo de forma eficiente podrás obtener importantes ahorros de carburante y evitar emisiones de CO2 innecesarias. Además, si necesitas cambiar de vehículo, opta por un modelo eficiente de clase A
- Se aconseja la rehabilitación de viviendas ante la nueva construcción y su acondicionamiento con energías renovables
- Se promueve la rehabilitación y regeneración urbana de los barrios más desfavorecidos social, cultural, económico y ambientalmente
- A la hora de rehabilitar o construir una casa o piso hay que asegurarse de que en su entorno se encuentran los servicios básicos, así como considerar las calidades energéticas y la incorporación de las nuevas tecnologías en el funcionamiento interno del edificio o vivienda, para una mejor eficiencia en el uso de recursos
- Usa los transportes públicos para llegar a tu lugar de destino siempre que puedas
- Utiliza la bicicleta o sencillamente intenta ir a pie. Es más sano y no contamina
- Conduciendo de forma eficiente podrás obtener importantes ahorros de carburante y evitar emisiones de CO2 innecesarias
- Si necesitas cambiar de vehículo, opta por un modelo eficiente de clase A
- Evita acelerones y frenazos bruscos en los semáforos y mantén una velocidad constante. Por encima de los 100 km/h el consumo de combustible se multiplica y contribuye al deterioro del medio ambiente
- Revisa periódicamente la presión de inflado de los neumáticos de tu vehículo, es uno de los factores más determinantes en el consumo energético del coche
- Detén el motor en atascos o paradas
- Comparte tu vehículo para ir a trabajar o usa el plan de transporte de tu empresa
- A partir de 55 decibelios y hasta los 75 decibelios, el nivel de emisiones sonoras recibe la consideración de ruido. Los 65 dB se consiguen con un aspirador o un televisor con volumen alto. Un camión de la basura provoca 75 dB . En un atasco, se llega hasta los 90 dB
- Realiza un buen mantenimiento de tu vehículo, con especial hincapié en el silenciador
- Utiliza el claxon sólo cuando sea necesario o en caso de emergencia
- En puestos de trabajo en los que el nivel de ruido supere los 80dB se deberá informar al trabajador sobre los riesgos potenciales para su audición, así como de las medidas preventivas que debe adoptar (protectores auditivos)
- Los sistemas de aislamiento acústico para el hogar se pueden aplicar tanto sobre la totalidad de la vivienda como sobre una estancia concreta (insonorizar una pared, el suelo, el techo, etc.)
- Hay horarios en los que la legislación nos obliga a no emitir sonidos que superen un determinado nivel de decibelios. Ten en cuenta las molestias que pudieras ocasionar con la emisión de sonidos elevados